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MENSAJE 2020

Muy queridos miembros de la familia Fátima:

Les envió un saludo fraterno y les deseo muchas bendiciones para el nuevo año escolar. Que Dios de la vida los acompañe en cada uno de los días de este 2020.

Cada inicio de año es una hermosa oportunidad para compartir los deseos y los sueños que brotan con la convicción de la fuerza transformadora de la educación. Ello nos mueve a hacer lo posible  para cambiar el mundo y nos hace caer en la cuenta de lo mucho que cada uno puede aportar desde la misión que Dios nos ha encomendado.

Esta misión está concretizada en el proyecto educativo y nos da la posibilidad de ofrecer a los niños y jóvenes una educación integral desde el Evangelio y desde el estilo pedagógico de San Francisco Coll, misma que les haga descubrir la vida como vocación y desde allí se compromentan a ser personas de fe, que promuevan la justicia, la paz, la ecología integral y todo aquello que contribuya a hacer de nuestra sociedad una sociedad justa, humana y cristiana.

Ello requiere un trabajo en misión compartida con las hermanas dominicas, los educadores laicos y los padres de familia. Entre todos tenemos que crear un sinergia que nos permita ser audaces y creativos en el proceso aducativo. Ante un mundo dividido y fragmentado debemos dar testimonio de comunidad unida.

Mi llamado es para que las Hermanas Dominicas de la Anunciata sigamos compartiendo la riqueza del Carisma que hemos heredado; para que los laicos educadores manifiesten con la palabra y con las acciones que se sienten parte de esta familia y sigan dando lo mejor de sí, en la vocación de maestros que el Señor Jesús les regala como don; para que los padres de familia, que creen en nuestra propuesta, asuman su rol como primeros educadores y estén cerca de sus hijos.

A los estudiantes, les exhorto a situarse frente a su formación con responsabilidad, para que venzan a la mediocridad que les aleja de sus sueños y del cumplimiento de sus metas. Swan verdaderamente felices en el colegio, que es su segunda casa, encaucen sus inquietudes, fórmense como verdaderos hombres y mujeres de bien. Aporten solidaridad, verdad y alegría al mundo.

Soy consciente de que muchas veces tenemos que ir contra corriente; pero, en general constato  y reitero de parte de toda nuestra comunidad educativa mucha entrega, servicio y disponibilidad. Son evidentes los grandes deseos de marcar la diferencia y la voluntad de ofrecer una educación que humanice y evangelice a los niños y jóvenes que están en nuestras manos.

Que la virgen de Fátima, San Francisco Coll y San Óscar Arnulfo Romero sigan intercediendo por todos nosotros.

Hna. Tránsito Najarro Valle